Cómo surgió Arqcom

La práctica territorial de varios actores de este equipo comenzó en el año 2010 mediante el trabajo territorial desde un Proyecto de Extensión de la UNLP. Con la intención de ampliar objetivos y perspectivas[1], desde 2012 conformamos nuestro propia Organización coordinada con organizaciones locales, donde comenzamos a realizar consultorios de arquitectura en los barrios de Los Hornos y Gambier de La Plata. Este proceso contó con la participación de seis compañeros en un comienzo, a los que se sumaron tres más a fines de ese año, quienes atendieron cerca de 5 casos en el año, casos de familias ajenas a cualquier proceso colectivo. Los balances sobre estas prácticas dejaron expuesta la falta de claridad sobre las tareas que llevábamos adelante y sus objetivos. Si bien se trabajaba en territorio con organizaciones sociales, la coordinación era nula. Por otro lado, más allá del uso de técnicas participativas para proyectar las viviendas, la falta de metodología y visión generalizada sobre nuestro trabajo provocó que rozara el asistencialismo y la tecnocracia, así como la falta de instancias colectivas, fundamental bajo nuestra óptica.

Como individuos formábamos parte de Arqcom Buenos Aires, que se definió luego como un colectivo de organización que trabajan en el campo popular con el hábitat y vivienda. Este colectivo actualmente esta conformado por Proyecto Habitar, Taller Libre de Proyecto Social, Arquitectos de a Pie, y nos reúnen objetivos en común de mayor escala que la practica cotidiana. La experiencia adquirida, así como las experiencias expuestas durante el 2º ELAC[2], nos llevó a la conclusión de la necesidad de generar una metodología de intervención, y de proyectarnos con tiempos y plazos. Esta estructura de trabajo, llevó varios meses de debates, de analizar experiencias similares, de conclusiones de la experiencia obtenida. Sin embargo, esta etapa fue fundamental para nuestra organización, ya que fue esta estructura la que nos permitió afrontar con un horizonte claro el trabajo que se suscitó con la inundación en La Plata del 2 de Abril de 2013.

La realidad nos demostró que se debe trabajar con ella y desde las prácticas, más que desde las presunciones teóricas. Nos encontramos más tarde ante la necesidad de generar metodologías flexibles que pudieran adaptarse mejor a la realidad y a los tiempos tanto de nuestra agrupación, como de las comunidades barriales, sin dejar de lado algunos factores que creemos imprescindibles: el diagnóstico y diseño participativo y el fortalecimiento de asambleas estables para la gestión tanto de materiales para la construcción de viviendas como de obras de infraestructura y mejoramiento del espacio urbano.

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2013: INUNDACION, ORGANIZACION Y CAMBIO DE PARADIGMA

El  2 de abril de 2013 se produjo en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, la peor inundación de la historia de la ciudad. Esta tragedia dejó 89 muertos oficiales y cerca de 300 más no reconocidos, afectó a 400 mil personas y destruyó total o parcialmente 58.582 edificaciones (casas, comercios, hospitales) (Ponce 2013).

La situación cotidiana en los barrios periféricos se complejizó con la inundación, pero permitió un cambio profundo dentro de las relaciones de los vecinos de la ciudad al impulsar el desarrollo de espacios de organización barrial, coordinados con organizaciones sociales y políticas.

La catástrofe nos llevó a abordar el trabajo de manera inversa: durante el trabajo en 2012 proyectamos los consultorios de cada vivienda como primera intervención en el barrio para, en una segunda etapa, proponer actividades y proyectos colectivos, que fortalezcan y generen producción social. La claridad de los vecinos de la necesidad de organizarse colectivamente, de priorizar el barrio como tal por sobre las necesidades individuales, promovieron un cambio de paradigma en nuestras prácticas, movidas ahora por espacios de vecinos organizados en asambleas, atentos a sus necesidades insatisfechas y derechos vulnerados, dispuestos a comenzar a andar una nueva etapa en los barrios.

ArqCom La Plata pasó de contar con 9 personas, a contar con casi 40; pasó de trabajar en dos barrios con cinco familias, a estar en 4 barrios, trabajando en cada uno con entre 40 y 90 familias. El crecimiento que sufrió sin duda fue dado por la profundidad de la crisis que instaló la inundación en la ciudad de La Plata. Profundidad de una situación que ya se daba previa a la catástrofe, contexto que no era atendido, y que ante la catástrofe pasó a ser visualizado. Si algo permitió la llegada del agua, fue que al bajar los vecinos salieran a la calle, tuvieran que salir en conjunto a reclamar acciones en el corto plazo, tuvieran que empezar a organizarse. Y nosotros nos encontramos ante la necesidad de actuar de forma  práctica, urgente y coordinada.

La formación de asambleas en los barrios, coordinadas con arqcom(LP) y la Union del Pueblo[3],  permitieron avanzar en diversos reclamos ante los Estados Nacional, Provincial y Municipal. Uno de estos reclamos fue por materiales para la reparación de viviendas, proceso que aun seguimos acompañando.  A partir de estos materiales es que se formó el taller Barrial de Arquitectura con el que trabajamos este primer cuatrimestre de 2014.

 


[1] Comenzamos a discutir los alcances y limitaciones de la Extensión Universitaria, así como los objetivos que creemos deben cumplir nuestras prácticas respecto del aporte técnico en pos de la organización popular, con protagonismo de los grupos como conductores de sus procesos.

[2] El Segundo Encuentro de Arquitectura Comunitaria se desarrolló en septiembre de 2012 en La Plata y Buenos Aires, con la participación de más de 300 personas de todo Latinoamérica. Fue organizado por el taller Libre de Proyecto Social de la UBA y Arqcom Buenos Aires, colectivo del que formamos parte como organización.

[3] La Union del Pueblo es un Partido Politico de la ciudad de La Plata, herramienta electoral de la Juventud Guevarista. En sus documentos describen que “es necesario transformar esta sociedad injusta y luchar por una vida digna para todas las personas. La participación política es la mejor herramienta para unir voluntades y cambiar la realidad social de la que somos parte. Desde siempre nos han gobernado grupos que responden a intereses empresariales que no son los de las grandes mayorías. La Unión del Pueblo nace para edificar una manera distinta de hacer política, participativa, honesta, impulsada por valores éticos y sustentada económicamente por los aportes y el trabajo de sus militantes, no por empresas o aparatos del Estado.”